sábado, 9 de junio de 2007

ESTRUCTURA DEL ADN


Esta compuesto por cuatro bases nitrogenadas del ADN se encuentran distribuidas a lo largo de la "columna vertebral" que conforman los azúcares con el ácido fosfórico en un orden particular. (la secuencia del ADN). La adenina(A) se empareja con la timina (T), mientras que la citosina (C) lo hace con la guanina. Las dos hebras de ADN se matienen juntas por los puentes hidrógenos entre las base.

TEORÍA SINTÉTICA


La teoría sintética (también denominada neodarwinismo) consiste fundamentalmente en un enriquecimiento del darwinismo debido a los nuevos descubrimientos de la genética . Los principales fundadores de esta teoría fueron Dobzhanzky, Mayr y Simpson.

Según la teoría sintética, los mecanismos de la evolución son los siguientes:



  • La selección natural, igual que en la teoría de Darwin.


  • Las mutaciones o cambios aleatorios en la estructura genética de los organismos.


  • La deriva genética o proceso aleatorio por el cual a lo largo de varias generaciones se modifica la estructura genética de las poblaciones.


  • El flujo genético o proceso por el cual las poblaciones se vuelven genéticamente homogéneas.

La teoría sintética es la teoría mayoritariamente aceptada por la comunidad científica. No obstante, existen teorías alternativas, como la teoría del equilibrio puntuado de Stephen J. Gould (teoría que concibe la evolución a saltos y no como un proceso gradual) o el neutralismo de Kimura (según el cual las variaciones son neutras desde el punto de vista de su valor adaptativo).

TEORÍA DE LAMARCK

Juan Bautista Lamarck fue el primer naturalista que formuló una teoría explicativa sobre los procesos evolutivos. La expuso en su Filosofía zoológica, publicada en 1809.

Podemos resumir la concepción de Lamarck en los siguientes puntos:

La influencia del medio. Los cambios medioambientales provocan nuevas necesidades en los organismos.

Ley del uso y del desuso. Para adaptarse al medio modificado, los organismos deben modificar el grado de uso de sus órganos. Un uso continuado de un órgano produce su crecimiento (de aquí la frase "la función crea el órgano"). Un desuso prolongado provoca su disminución.

Ley de los caracteres adquiridos. Las modificaciones creadas por los distintos grados de utilización de los órganos se transmiten hereditariamente. Esto significa que a la larga los órganos muy utilizados se desarrollarán mucho, mientras que los que no se utilicen tenderán a desaparecer.

En resumen, según Lamarck la evolución se explica por acumulación de caracteres adquiridos en el curso de varias generaciones.
La teoría de Lamarck es falsa porque los caracteres adquiridos no se transmiten hereditariamente.

TEORÍA DE CHARLES DARWIN


Carlos Roberto Darwin es el padre de la actual teoría de la evolución. Su teoría, expuesta en El origen de las especies (1859), se apoya en los siguientes principios:



  • Existen pequeñas variaciones entre organismos que se transmiten por herencia.


  • Los organismos deben competir entre sí por la existencia. En la naturaleza nacen más individuos de los que pueden sobrevivir.


  • La selección natural: las variaciones que se adapten mejor al medio son las que sobrevivirán y tendrán por tanto más éxito reproductivo; las que no sean ventajosas acabarán siendo eliminadas.

Según Darwin, la evolución biológica es gradual y se explica por acumulación selectiva de variaciones favorables a lo largo de muchísimas generaciones.


La teoría de Darwin es básicamente correcta, aunque incompleta ya que Darwin desconocía los mecanismos de la herencia.

PROCESO EVOLUTIVO

En la actualidad, se considera que el humano evolucionó de una línea directa de los primates, se cree que él y algunos primates tienen un antepasado común que fue cambiado durante millones de años. El orden de los primates incluye a los lémures, los monos, los antropoides y el ser humano.

El conjunto de cambios que, durante varios millones de años, hicieron evolucionar algunos superiores hasta diferenciarse y constituir la especie humana se conoce como hominización.

Nuestros antepasados pertenecen a la familia hominidae. Los homínidos continuaron su evolución como individuos erectos y terrestres.

El ser humano y los antropoides probablemente evolucionaron a partir de un primate muy parecido al chimpancé moderno, el procónsul, que vivió hace unos 25 millones de años. De él surgieron dos líneas evolutivas. De una, derivaron los póngidos y los gigantopitecidos actualmente extintos.

Austrolophitecus: los científicos sostienen que el primer homínido, antepasado del ser humano actual fue este, género procedente de las sábanas africanas, donde se han encontrado los fósiles humanos más antiguos, era pequeño (más que las personas actuales pesaba unos 40kg, tenia aspecto simiesco, con la cara corta y ancha, la frente muy pequeña, las mandíbulas muy robustas y poco prominentes y dientes fuertes.

Homo Habilis: en 1964 se hallaron los restos de un hom ínido; se le consideró el primer usuario de herramientas que se encontraron en el mismo sitio. El cuerpo del homo habilis era menos pesado que el de los austrolophitecus, tenía un cráneo con una capacidad cerebral de 670 a 770 cm³, mentón retraído, dientes pequeños, rasgos simiescos menos acentuados y caminaba erguido. Se cree que estos homínidos surgieron de cierta población de austrolophitecus.

Homo Erectus: los científicos dieron este nombre a los fósiles de homínidos que fluctúan entre las edades de 1.5 a 0.5 millones de años, los rasgos del homo erectrus eran distintos a los del austrolophitecus y más aproximados a los del ser humano actual; su cuerpo estaba perfectamente adaptado a la postura erguida y a la locomoción de dos pies, la frente inclinada, ausencia de mentón y las mandíbulas pesadas y protuberantes.

Homo Sapiens: hombre de Neanderthal, que apareció en Europa, Asia y África.

El hombre del Neanderthal era poderoso y de corta estatura, vivía en un ambiente rigurosamente frío, construyó armas eficaces, cazo grandes animales para su alimentación y enterró a sus muertos con ceremonias. Su cerebro era tan grande o más que el de un humano actual, su avanzada cultura sugiere que era inteligente.

Las primeras personas semejantes a las actuales, pertenecen a la especie Homo Sapiens Sapiens.

CARACTERÍSTICAS DE LOS PRIMATES

Ø Manos y pies con 5 dedos.
Ø Pulgares oponibles.
Ø Ojos al frente con visión estereoscópica.
Ø Girar el brazo alrededor del hombro.
Ø Flexionar el tronco.
Ø Proporción del cerebro mayor.
Ø Los primates se dividen en dos grandes grupos que son:

Prosimios

Mamíferos de hábitat nocturno
Generalmente pequeños con cola larga, se alimentan de frutas.
Como ejemplos tenemos al leina, aye-aye, que generalmente se encuentran en Madagascar.

Antropoides

Habitantes muy semejantes al hombre.

Se nutren de carne y vegetales, viven en grupos o familias.
Platirrinos.- Mono araña, mono aullador, cola, tabique nasal ancho.

Catarrinos.- Macacos, mandriles, cola, tabique nasal angosto.
Ponoyioles.- Orangután, chimpancé, gorila, extremidades superiores más largas que inferiores, posición erecta.
Hominclos.- Representante actual es el hombre (homosapiens).


DE SIMIO A HOMINIDO


Los restos encontrados de diferentes especies australopitecinas primitivas que vivieron hace entre 4 y 2 millones de años muestran claramente diferentes adaptaciones que marcan la transición de simio a ser humano. Sin embargo, el primer periodo de esta transición, que data de hace más de 6 millones de años, está pobremente documentado en cuanto a fósiles. Las combinaciones más antiguas de características simias y humanas encontradas hasta la fecha pertenecen a un género y una especie antiquísima, el Sahelanthropus tchadensis.


En el desierto de Djurab, al norte de Chad (África), se descubrieron en 2001 los restos fósiles de seis individuos diferentes pertenecientes a esta primitiva subfamilia de Homínidos: dos fragmentos de mandíbula, tres dientes y el cráneo de un ejemplar macho al que se bautizó con el nombre de Toumaï. Según apuntan los indicios, Toumaï vivió entre hace 6 y 7 millones de años y presentaba ya algunos rasgos humanos, como la estructura de la cara (frente prominente y rostro chato) y la dentición (caninos reducidos). Poseía el tamaño de un chimpancé y una capacidad craneal parecida —350 centímetros cúbicos. El Sahelanthropus tchadensis está próximo a la transición entre el simio y el ser humano, un punto situado en la línea evolutiva entre los 5 y los 10 millones de años de antigüedad.